domingo, 1 de febrero de 2009

Alcanzar el orgasmo


Ilustración: Ricardo Fumanal
9 de marzo de 2006.- Alcanzar el orgasmo puede requerir un poquito de práctica, sobre todo para las mujeres, cuyos genitales están más escondidos. No obstante, la técnica es fácil y todo se reduce a toques, frotamientos y fricciones. La fricción rítmica estimula las sensaciones sexuales, tanto en mujeres como en hombres. Para ello contamos con el siguiente ejercicio:
La mujer puede colocar su mano sobre la del hombre y mover sus dedos en cualquier forma que le guste. Su clítoris —y el área sensitiva— responderá instantáneamente al toque. Ha de mover los dedos de su esposo instintiva y libremente. Debe seguir con los movimientos durante todo el tiempo en que experimente sensaciones placenteras. La finalidad es que reciba un orgasmo… y esto es, por lo general, fácilmente asequible.
Los rítmicos movimientos digitales acariciando la región del clítoris pueden ser destinados a incluir zonas adyacentes de la vagina. Esto mostrará que las dos regiones pueden funcionar como una unidad. Hay distintos medios por los cuales se puede obtener este resultado. Bastará sugerir tres de ellos.
§ Primero: un frote hacia abajo, comenzando justamente encima y más allá de la raíz del clítoris, pasando sobre éste y debajo de la línea media −dentro de la entrada vaginal siguiendo la pared frontal del paso y terminando un poco más adentro−.
§ Segundo: lo mismo pero al revés. Un movimiento que comienza dentro de la pared vaginal frontal y asciende a lo largo de la línea media, sobre el clítoris en regreso hacia donde se inició el primer movimiento. Un ritmo de estos dos movimientos alternados aporta una fuerte sugestión de que el clítoris y la entrada vaginal son tratadas como una sola y no dos zonas de respuesta sensitiva. El efecto es como si las intensamente sensitivas terminaciones nerviosas en el clítoris estuvieran diciéndole a las dormidas capacidades de la vagina: "Vamos, haz como nosotras, despierta y siente".
§ Tercero: Se basa en la frecuente observación de que la primer área de la vagina —que se vuelve sensitivamente viva— es una banda o franja exactamente dentro de la pared frontal en medio −de unos dos centímetros y medio de anchura, y que se extiende aproximadamente unos centímetros hacia dentro−. Suaves movimientos como de alisamiento de esta parte frontal del anillo de la entrada vaginal parecen dar una mayor estimulación. Las yemas de dos dedos pueden deslizarse fácilmente en este lugar, moverse suave y rítmicamente, estirando los bordes frontales y delanteros del anillo vaginal.
Las maneras en que diferentes personas comienzan a responder varían mucho. Cada pareja debe estar preparada para encontrar —a la aventura y con gran imaginación— los movimientos rítmicos que despiertan la más aguda respuesta placentera. Y —añadimos nosotros−, quién no tenga pareja que pruebe solita.
Nos encanta, esta lección de la Dra. Helena Wright extraída de su libro 'Más sobre el factor sexo en el matrimonio', publicado hace 76 años. Si seguís las indicaciones habrá orgasmo seguro. Ya nos contaréis vuestras experiencias.

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